• Crónicas
  • Mi biblioteca
  • Yoga
  • Mantras
  • Salud Mental
  • Comida
  • Viajes
0
Logo
Logo
Viajes

Una boda en Chichicastenango y la belleza de la soledad

Kiriosa
1 Comment
25 septiembre, 2025
3 Mins read
1,272 Views
IMG_9224

Una boda en Chichicastenango se convirtió en una experiencia cultural y sensorial. Fue la primera misa a la que asistí adentro de esa parroquia. De donde soy, las ceremonias religiosas usualmente no llenan las iglesias, pero esta vez, la parroquia estaba repleta. Quizás unas 300 o 350 personas asistieron. Mientras observaba la ceremonia de casamiento, vi a una familia abundante y feliz, de todas las edades. Los niños estaban vestidos de la misma manera, las damas de honor ayudaban con el velo de la novia y los padrinos de la boda se sentaban detrás de los novios. La novia se veía hermosa, con su indumentaria maya y un velo largo lleno de lentejuelas bordadas.

Interior de la Iglesia Parroquial de Chichicastenango

Después de una semana llena de frustración, dolor y responsabilidades en mi trabajo, esta ceremonia me permitió escapar de la rueda en la que estoy corriendo y disfrutar de la vida. Fue un viaje sola a uno de los lugares más emblemáticos de Guatemala, y la fiesta fue increíble.

Mi refugio con chimenea

Me hospedé en el Hotel Museo Maya Inn, y mi habitación incluía una chimenea, un escritorio, una pequeña sala y una cama muy cómoda. La luz tenue y amarilla hacía que el ambiente fuera romántico. Con la ventana grande que daba a la calle y la lluvia que duró toda la noche, fue una estancia refrescante que disfruté muchísimo. Solicité ayuda para encender la chimenea mientras me preparaba para la fiesta, y me sentí como en un castillo.

La comida y los descubrimientos

No sería una nómada vegetariana si no hablara de la comida. Encontré un restaurante llamado Coffee Shop Cofrades, con vista al mercado. Un lugar lleno de colores, arte y… ¡comida vegana y vegetariana! Ordené un sándwich vegano de espinaca, berenjena y zucchini, acompañado de papas, con una piña colada rosada. El pan parecía artesanal. Mientras comía, escuchaba a tres personas en el fondo hablando poesía.

Uno de mis mantras habla de cómo la búsqueda de bienestar se logra con autocuidado y con la compasión que expreso hacia mí misma. La comida, el ambiente, la lluvia y los colores llenaron mi mente, que no podía más que estar presente.

La soledad es un regalo

Ir sola a la fiesta fue muy interesante, y el choque cultural que sentí fue ameno. Llegué al salón municipal, donde me encontré con caras familiares. Al ingresar con mis regalos, pronto me di cuenta de que este no es el tipo de celebración en la que se acostumbra regalar cosas, sino que se llevan sobres blancos con dinero. Los novios recibían el sobre de cada persona y lo colocaban en un cubo de madera tipo alcancía decorado con flores.

Llegó mi turno y les di mis regalos, bendiciones y nos tomamos una foto. Después, me acomodaron en una mesa con extraños, pero estaba tan feliz de estar en un lugar lleno de energías de celebración. Nos agradecieron por llegar, nos sirvieron comida y una banda de 12 personas empezó a tocar.

Llegó la hora de bailar y el maestro de ceremonias les pidió a los hombres que sacaran a bailar a las mujeres… nadie me sacó a bailar, así que bailé sola. Para dar contexto, nadie más estaba bailando sola. Pero la música era muy divertida, ¿cómo no bailar? Lo disfruté muchísimo.

Después de cortar el pastel, la novia invitó a las solteras para lanzar el ramo. Me di cuenta de que era la única sin indumentaria maya, con un mínimo de 10 centímetros de diferencia de altura y la de mayor edad. Nadie quería recibir el ramo… fue un choque cultural.

Un final tranquilo

Regresé a mi cuarto y encendí la chimenea otra vez. Mientras llenaba la tina de agua caliente, me metí en la cama y vi el techo de madera, la luz que emanaba de la chimenea y escuchaba la lluvia que golpeaba las piedras de la calle. Dormí profundamente, relajada, divertida y agradecida. Me recordé a mí misma lo feliz que puedo ser cuando viajo sola y lo mucho que puedo confiar en mí para protegerme y emprender aventuras.

Paz, amor y muchas frutas,

Kiriosa.

Desayuno en el hotel

Shares
1 Comment
  1. Kaleb Kwest

    25 septiembre, 2025 6:32 am

    Uau. Ya fui a ChiChi muchas veces pero nunca he tenido una experiencia como asi! Las fotos son increíbles tambie Que bonita, Kiri!

    Reply
Deja un comentario Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Previous Post

¡Me voy a la India!

Next Post

2026: El arte de ser traviesa, egoista y libre

Un poquito de mi

Kiriosa

LA NÓMADA VEGETARIANA

Empecé este viaje en 2018, con un blog llamado La nómada vegetariana y un lema simple: paz, amor y muchas frutas. Lo abandoné por un tiempo, pero el recuerdo de esas aventuras me trajo de vuelta. Hoy, con más historias y lecciones aprendidas, estoy aquí para compartir lo que he encontrado en el camino.

Social Icons
FacebookInstagramTikTok
Most Popular

Una boda en Chichicastenango y la belleza de la soledad

IMG_9224

Guatemala, tu nombre mortal

IMG_9080

El eco de Rishikesh: Crónicas de una transformación

Captura de pantalla 2026-04-26 a la(s) 1.45.48 p. m.
Categories
Viajes
Comida
Yoga
Salud Mental
Mantras
Crónicas
Mi Biblioteca
Featured Posts
Crónicas

El eco de Rishikesh: Crónicas de una transformación

26 abril, 2026
Crónicas

El eco de Rishikesh: Crónicas de una transformación

14 marzo, 2026
Viajes

2026: El arte de ser traviesa, egoista y libre

31 diciembre, 2025
Newsletter
You might also like
Huatulco 2025
Viajes

2026: El arte de ser traviesa, egoista y libre

3 Mins read
31 diciembre, 2025

Desde el corazón de Oaxaca Escribo esto mientras el 2025 se despide entre el aroma a copal y los colores vibrantes de Oaxaca de Juárez. Miro hacia atrás y apenas puedo creer el camino recorrido: la intensidad de India y mis 200 horas de yoga, el regreso a Guatemala y el desgaste de un proceso …

Captura de pantalla 2025-09-16 a la(s) 1.41.04 p. m.
Viajes

¡Me voy a la India!

3 Mins read
16 septiembre, 2025

Mientras escribo esto, ya tengo mi viaje preparado y me recuerdo cuando todo esto era solo un sueño. He escuchado a lo largo del tiempo que, cuando viajeros y viajeras van a la India, consolidan su estatus de viajeros. Mi novio Kaleb ya fue a la India, mis amigos Anthony y Jono también. Conocí hace …

Captura de pantalla 2026-04-26 a la(s) 1.45.48 p. m.
Crónicas

El eco de Rishikesh: Crónicas de una transformación

3 Mins read
26 abril, 2026

Capítulo II: De la religión a la espiritualidad: Sanando el temor Nací y crecí en Guatemala, inmersa en un entorno donde el cristianismo lo impregna todo: desde la jerga cotidiana y los dichos populares hasta las expectativas de formación y el rol de la mujer en la sociedad. Para mí, ese peso siempre fue difícil …

Lifestyle Blog & Magazine WordPress Theme
Logo
  • Crónicas
  • Mi biblioteca
  • Yoga
  • Mantras
  • Salud Mental
  • Comida
  • Viajes
Logo
  • Crónicas
  • Mi biblioteca
  • Yoga
  • Mantras
  • Salud Mental
  • Comida
  • Viajes
Acerca de mi

Kiriosa

LA NÓMADA VEGETARIANA

Empecé este viaje en 2018, con un blog llamado La nómada vegetariana y un lema simple: paz, amor y muchas frutas. Lo abandoné por un tiempo, pero el recuerdo de esas aventuras me trajo de vuelta. Hoy, con más historias y lecciones aprendidas, estoy aquí para compartir lo que he encontrado en el camino.

El eco de Rishikesh: Crónicas de una transformación

El eco de Rishikesh: Crónicas de una transformación

2026: El arte de ser traviesa, egoista y libre

0
Our site uses cookies. Learn more about our use of cookies: cookie policy
I accept use of cookies